Pedagogía Montessori.

La Metodología Montessori nace en 1907, como un método de enseñanza que buscaba generar un cambio en el concepto de la Pedagogía. En esta, se ubica al Niño en el centro del aprendizaje

¿En qué consiste la pedagogía Montessori?

El adulto es un guía.

El Adulto es un Guía, ya que muestra el camino al aprendizaje. Por otro lado, debe observar cuidadosamente al Niño, para poder ayudarlo en su desarrollo.

Ambiente preparado.

Los salones Montessori se caracterizan por tener un ambiente especialmente acogedor, donde los materiales concretos llaman al Niño a interactuar con ellos 

Enfoque cósmico.

Los conocimientos serán vistos desde un enfoque cósmico. Esto quiere decir que se le mostrará al niño la conexión que existe entre todas las áreas del conocimiento, y cómo estás se relacionan con nosotros mismos

Concreto a lo abstracto.

Iremos desde lo concreto a lo abstracto: en primera instancia, se debe tener una experiencia, lo que genera un aprendizaje significativo en el estudiante.

El Método Montessori se funda, especialmente, en la atenta mirada del Niño. Por lo tanto, es una pedagogía que sigue viva; evolucionando y adaptándose a las necesidades de los Niños. 

¿Cuál es la base teórica del Método Montessori? 

El Método Montessori se presenta de acuerdo a los Planos del Desarrollo, concepto acuñado por María Montessori: 

Infancia: 0 a 6 años 

Niñez: 6 a 12 años 

Adolescencia: 12 a 18 años 

Madurez: 18 a 24 años 

En cada Plano, existen diferentes “Períodos Sensibles”, o momentos en los que ciertas energías se encuentran especialmente focalizadas para desarrollar ciertas habilidades.

Por ejemplo, durante los 3 a 6 años, está el Período Sensible del Lenguaje, el cual nos demuestra que es el momento más adecuado para aprender a leer y escribir.

De acuerdo a esto, para que la energía del Niño se aproveche de la mejor manera posible, el Guía Montessori debe asegurar que haya un Ambiente Preparado que permita desarrollar habilidades que son necesarias para la vida.

Educación
para la Vida.

La educación debe tener la función de preparar a los niños para el mundo real. Por lo tanto, los salones Montessori generarán oportunidades para que los niños puedan desarrollar aspectos de vida práctica, como de comunicación.

Educación para la Paz

María Montessori estaba convencida de que, si queríamos vivir en un mundo en paz, tenemos que educar a los niños en ese ideal. Con esto en mente, el método se fundamenta en generar un cambio en la percepción de que el Niño es un Hombre en miniatura. En realidad, es un ser nuevo, con todo el potencial de ser

Por lo anterior, si queremos tener un mundo en Paz, más que intentar reeducar a los adultos, tenemos que centrar nuestros esfuerzos en los Niños.

“El Niño es el
Padre del Hombre”